En Venezuela los sectores democráticos se enfrentan a dos eternas cuestiones ante el gobierno chavista…¿Qué pasa? Y ¿Qué vamos a hacer? Son las dos preguntas eternas de la sociedad civil, la ciudadanía e incluso la dirigencia opositora, hoy y ayer pasa que el Leviatán chavista absorbe poco a poco los restos de libertad, hoy las leyes centralizadoras e inconstitucionales, ayer la sentencia contra los comisarios, día tras día el neoaturitarismo nacional revolucionario elimina las bases de nuestra democracia liberal, y ante estos hechos (los de hoy y los de ayer) el qué vamos a hacer resuena en los oídos de toda la ciudadanía venezolana.
Solo que para entender que debemos hacer debemos entender a que nos enfrentamos, en los últimos días se criticó al analista Luis Vicente León por decir una verdad y hacer luego un análisis controvertido (que por cierto no comparto)…decía el hombre de Datanálisis que Chavez era un titán, y la verdad es que los hechos han demostrado que visto amoralmente el presidente es un gigante político, un parto de mula como decía coloquialmente un familiar diez año ha.
En Venezuela enfrentamos muchas cosas a la vez al enfrentar a Chavez, enfrentamos a ese titán político, intuitivo e increíblemente carismático, preñado de un pastiche de las más obtusas ideologías de los siglos pasados, junto a él, enfrentamos la peor de las nomenclaturas de estado alguno en occidente, compuesta como no por varios grupos, a quienes los unen dos factores, el liderazgo de Chavez y el resentimiento.
El primero de los grupos que rodean a chavez son por supuesto los militares, jóvenes y no tan jóvenes hombres de verde en su mayoría provenientes del ejercito y de las intentotas del 4-f y 27-n y por ende de las logias socialistoides y chauvinistas mbr-200 y ARMA, su naturaleza militar los hace autoritarios y poco reflexivos, su formación ideológica pueril (aunque no limitada y vaya ahí el caso del experto en Libia William Izarra) los hace enemigos de las libertades democráticas y de los derechos individuales, sus parangones históricos son Gaddafi, Velasco Alvarado, Hussein y quizá algo de Perón.
El segundo de los grupos es minoritario hoy día, pero importante en la isla individual de José Vicente Rangel, hablamos de los primeros huérfanos de la democracia, aquellos que militando en ese partido fallido (a veces ñangara a veces liberal) que fue URD no llegaron al poder pero estuvieron muy cerca de él, en sus senilidad no tienen escrúpulos, como lo demostraron al inicio del régimen los luego separados de Chavez Luis Miquilena e Ignacio Arcaya, su parangón histórico serían quizá Hindenburg y Kerenski. ( a este grupo se le puede sumar el viejo MEP otro núcleo aislado y resentido)
El tercer grupo es el más virulento, el irreflexivo núcleo de la vieja izquierda, el ñangaraje borbónico (como diría Petkoff) forma varios subgrupos, pero centran el andamiaje ideológico del régimen, desde el viejo grupo Garibaldi (Giordani a la cabeza) hasta la no reconocida impronta del PRV-Ruptura y su movimiento estudiantil M-80 en el gobierno, de esté último grupo se inició la discusión programática con Cléber Ramirez , de allí surgen Alí Rodríguez, de los estudiantes Juan Barreto o Jorge Rodríguez, por supuesto que son figuras hoy del régimen miembros de toda la variopinta familia ñangara, desde comunistas como García Ponce hasta banderosos como Elías Jaua.
Hay dos pequeños grupos a quienes los une el fanatismo y su crossover con otros núcleos, hablamos de evangélicos y árabes, la variante ñangara del más fanatizado evangelismo tiene un papel importantísimo en parte de la FAN, Ronald Blanco, Jaime Escalante y el ex ministro Rangel Briceño, pero también los hay en la tropa de la vieja izquierda, junto a ellos marchan los árabes del gobierno, importantes por su postura radical, su fanatismo religioso anti occidental y antisemita, pero además por su relevancia económica nacional y diplomática internacional (son el lazo con Siria, Irán, Hamas, Hizbollá etc.) los árabes también están cruzados con otros grupos y su cabeza visible no es otro que el ministro de interior y justicia Tarek El Aissami, hijo del representante del partido de Saddam Hussein y la dictadura Siria, el Baas, en Latinoamérica.
Finalmente la parte baja de la nomenclatura la componen el desecho de la vieja política, son quienes al ser reconocidos han creado el mito de que los chavistas son los mismos adecos y copeyanos de antes, mito que en su falsedad esconde que si es cierto que lo peor (lo menos formado, más corrupto y más inescrupuloso y por ende nunca figurativo) de la vieja clase política se ha insertado en el gobierno, adecos chimbos, copeyanos ignaros y masistas corruptos tienen cargos medios en el cuerpo del chavismo, basta solo ver a Zoraida Parra en el Táchira o a Omar Jiménez (presidente del CLEL) en Lara, el mayor representante de este grupo es Roy Chaderton, diplomático mediocre de la cuarta república, quien fuera copeyano uña en el rabo y hoy deshonra a su padre político Arístides Calvani siendo vocero de la dictadura roja.
Este es el primer análisis de con quienes nos enfrentamos…después daré mi opinión de cómo actúan y porqué.

